Saludo Bienvenida de Nuestro Director

La Formación Técnico Profesional está lejos de ser sólo preparación para el trabajo enmarcado netamente en el desarrollo económico, y juega también un rol fundamental en alcanzar la equidad social y la sustentabilidad. A través de la Formación Técnica Profesional, se fortalece el desarrollo de capacidades humanas ampliamente entendidas, que facilitan el ejercicio de la ciudadanía y la vida en sociedad. Al mismo tiempo, prepara a las personas y al país para enfrentar los desafíos que supone el rápido avance de la tecnología y de una economía basada en el conocimiento, fortaleciendo las habilidades del siglo XXI.


Es a través de la Formación Técnico Profesional que el país y las empresas logran enfrentar de manera efectiva los desafíos de una economía globalizada; donde conjugan el crecimiento productivo con el aumento de oportunidades efectivos para todos y el respeto por el medio ambiente cobran cada vez más importancia. (UNESCO 2015-2016).


La formación Técnico-Profesional no debe ser entendida como terminal con ninguno de sus niveles, sino como un tipo de formación que contempla un doble objetivo: dotar a los alumnos de competencias relevantes para el trabajo y, a las vez, estimular y apoyar trayectorias formativas y laborales que permitan a los estudiantes renovar, diversificar y consolidar sus competencias a lo largo de la vida.


De esta forma la política del Mineduc busca que los estudiantes cuenten con oportunidades para desarrollar trayectorias que comprendan la Educación Media Técnico-Profesional, la educación superior Técnico-Profesional, y el mundo de trabajo. Por ello el Mineduc modernizó el Curriculum de la Educación Media Técnico-Profesional, de manera tal que exista la posibilidad real de hacer una trayectoria conducente a Títulos técnicos y profesionales superiores.


Los constantes cambios en el mundo del trabajo demandan que el Curriculum de la Formación Técnico-Profesional se actualice constantemente e incorpore espacios de flexibilidad que le permitan respuestas tanto al desarrollo del país como a los intereses de los estudiantes.


En esta línea, las Bases Curriculares para la Formación diferenciada Técnico-Profesional, que se implementan desde el año 2016, reducen el número de especialidades e incorporan menciones que permiten a los estudiantes profundizar en áreas específicas durante su último año de estudios.


Para ellos, los planes y programas de estudios aprobados por el Consejo Nacional de Educación (CNED) para las 35 especialidades indicadas en las Bases Curriculares, definen horas de libre disposición que permiten a las comunidades educativas incorporar temas relacionados con las necesidades del territorio, contextualizando sus contenidos. Junto con esto, se flexibiliza el desarrollo de las prácticas profesionales, promoviendo los procesos de titulación.


Las medidas señaladas, sin embargo son solo la primera respuesta para un desarrollo curricular que requiere establecer procesos sistemáticos de actualización. Con miras a ello, durante 2015 el Ministerio de Educación organizó una mesa de trabajo que generó propuestas para Política de Desarrollo Curricular, con participación, entre otros, de expertos en Educación Técnico-Profesional y representantes del sector productivo. Entre las principales recomendaciones para el Curriculum de la Formación Técnico-Profesional destacan:


  • 1.- La necesidad de reducir los ciclos de actualización curricular, Alineándolos al mundo del trabajo.
  • 2.- La generación de programas de estudios para la formación General en Educación Técnico-Profesional, que profundicen y se articulen con los aprendizajes de la formación diferenciada.
  • 3.- La cimentación los objetivos de aprendizaje del Curriculum de Educación Técnico-Profesional en el marco de cualificaciones Técnicos-Profesional.
  • 4.- El desarrollo de mecanismos explícitos y estandarizados para la revisión de la oferta de especialidades.

SERGIO FERNANDEZ GONZALEZ

DIRECTOR